Posterous theme by Cory Watilo

Anatomía de la máquina de pan

Anatomia_de_la_panificadora

La primera vez que vi mi máquina de hacer pan no entendía cómo de aquel cruce entre Wall-E y R2-D2 podía salir algo tan misterioso como, bueno, un pan. Además, ¿para qué necesitaba 13 funciones cuando yo sólo necesitaba dos: pan blanco y pan integral?

Si lo hubiera entendido antes, no la habría usado nunca de pisapapeles. Pero me costó. Así que he de sacarle algún partido y no se me ocurre nada mejor que compartir mis "revelaciones" con la panificadora.

Cada parte y cada programa de la maquinita de hacer pan está diseñada con un propósito y no hay dos modelos iguales. No obstante, toda máquina de hacer pan tiene:
  • la cubeta, donde se echan los ingredientes y se hornea el pan. Cuanto más gruesa sea, más homogénea la cocción del pan. Hay que limpiarla con agua tibia y una esponja o un paño, NUNCA con estropajo. 
  • una pala de amasar (o dos, depende del modelo), que tiende a jugar al escondite por la cocina y es propensa a quedarse dentro del pan y llevarse luego un par de cortes con el cuchillo. Es mejor no quitarle el ojo de encima.
  • la máquina en sí, con  una resistencia en el interior y un panel de control (¡con botones!). Lleva un procesador que tiene almacenados los programas, con los tiempos y las temperaturas para cada uno. Una pequeña maravilla. 
A veces, en la caja de la máquina viene también un gancho para sacar la pala de amasar , una cuchara medidora y un vaso medidor. Yo el vaso y la cuchara los uso pero el gancho no lo he usado nunca. 

La cubeta y la pala no tienen mucho misterio. Sin embargo, el panel de control es un poco más interesante. Además de una pantalla que marca el tiempo que falta para que termine el programa (y más cosas en máquinas más sofisticadas), el panel de control tiene botones y se pueden tocar, aunque varían de una máquina a otra. Los habituales son:

  • Grado de tueste. No lo tienen todas. Es para elegir cómo de gruesa y dorada queremos la corteza. 
  • Peso del pan. En la Silvercrest, de 700g o de 900g. En otras es de 1200g, pero da igual porque todas las recetas se pueden adaptar muy fácilmente. Mi consejo: mantenerse en el de menor peso (o el peso intermedio) para no sobrecargar el motor. La máquina durará más.
  • Temporizador .Para programar el temporizador de la máquina y tener pan al volver a casa de paseo o al despertarse por las mañanas.
  • START/STOP. Inicia y termina el programa. En algunas máquinas permite pausar el programa, en otras, lo para directamente y toca volver a empezar. Si no sabes si lo termina o lo pone en pausa, mejor probarlo con la máquina vacía.
  • Selector de programa. Para elegir el tipo de pan que vamos a hacer. 

Los programas también varían de una máquina a otra pero estos son los más comunes:

NORMAL o BÁSICO. Para panes con un 50% de harina de trigo o de centeno. Algunas máquinas pitan para que puedas añadir frutos secos u otros ingredientes a mitad amasado. Dura de 3 a 4 horas, según la máquina.

PAN BLANCO o FRANCÉS. Para panes con más de un 50% de harina de trigo, sin grasa, sin huevos y, a veces, sin azúcar. No lo tienen todas las máquinas. El secreto está en que es más largo: dura de 3 horas y media a 5 horas.

PAN INTEGRAL. Para panes de harina integral o con menos de un 50% de harina de trigo. El amasado y los levados (cuando sube la masa) duran un poco más porque a los panes integrales les cuesta subir. Suele durar unas 4 horas.

PAN RÁPIDO. Pan blanco en poco tiempo. El pan sube menos y tiene menos sabor. Sale un pan comestible pero a mí no me entusiasma. Los líquidos tienen que estar tibios (no calientes, o matamos a la levadura). Se suele usar para panes sin gluten en máquinas que no tienen esa opción. Ronda las 2 horas. 

PAN ENRIQUECIDO o DULCE. No es para pasteles, sino para panes con frutos secos, trocitos de chocolate o zumo de frutas. Puede parecer igual al NORMAL pero no lo es, ya que la temperatura de horneado es más baja para que la corteza no se queme por el contenido extra en azúcares. Los tiempos también son distintos.

PAN SIN GLUTEN. Especial para preparados de harinas y panes sin gluten. No lo he probado nunca pero me animaré algún día. 

MASA. Amasa y leva (deja subir) el pan. Luego lo puedes sacar, darle forma y hornear o elegir el programa HORNEADO de la máquina. Es el que se usa para hacer masas para pizza, focaccias, falsos croissanes, panecillos, panes trenzados y pasta.

BIZCOCHO. Es para masas que usan gasificantes (litines, los sobrecitos blanco y azul de las cocas bobas y las madalenas de las abuelas) o levadura en polvo (la Royal de toda la vida). No sirve con levadura de panadero (la que huele a pies y venden en cubitos en el supermercado) ni para levadura seca. Mezcla los ingredientes y los hornea. Dura 1h y media, más o menos.

HORNEADO. Pues eso, este programa sólo hornea. Es para cuando el pan ha quedado poco hecho. Hay quien lo usa para hacer arroz, asar berenjenas, etc. En algunas máquinas es programable, en otras, dura hasta 60 minutos. En la Chefomatic, hasta hace cocido.

Y esos son los rasgos generales, los que comparten las máquinas humildes y las de gama alta. Ambas te simplifican la existencia y dejan un rico olor a pan por casa.

En el próximo capítulo hablaremos de la santísima trinidad: la harina, el agua y la levadura. Son las estrellas indiscutibles del pan de panificadora y tienen mucho que contarnos. Será la semana que viene en Aquellos maravillosos ingredientes